
Cuando una persona se entrega siempre completamente, creo que estamos creando un entorno de no-escasez. Entonces, los frutos que se obtienen son los contrarios a los deseados.
Muchas veces pienso que el que da más es la persona que tiene las de perder, la otra persona se acostumbra, deja la relación, se acomoda y el que da se acaba volviendo una sombra de sí mismo.
Esto pasa en el amor, en el trabajo, en las actividades cotidianas, en fin, cuanto más haces menos te valoran.
Dicen que el amor y el dolor son compañeros. El amor es dar sin esperar nada a cambio, y una m….
Eso es lo que dicen, pero a las personas que están siempre dándolo todo, les gusta de vez en cuando recibir, sentir que estás ahí, agradecimiento, reciprocidad,,,,pero esto es difícil porque uno da mucho y no podemos pretender recibir todo lo que se da.
A lo mejor, muchas veces sería bueno dar en la medida que nos dan.
Creo que frecuentemente pasa que no es que no recibamos, lo que ocurre es que lo que recibimos no es lo que esperamos recibir, entonces no lo apreciamos. No digo que sea así siempre, pero sí creo que es frecuente. Uno da en la medida de sus posibilidades, como, cuando y a quien quiere, el problema radica en que luego esperamos recibir como, cuando y de quien queremos, sin darnos cuenta de que quizás nos han estado dando desde entonces o antes, y que en ese momento, esa persona no está en condiciones de darnos lo que nosotros queremos recibir.
Pero bueno, supongo que el amor y el dolor, van de la mano.